¿Por qué del Sol?
El Sol es prácticamente la única fuente de energía que nos nutre, a él se debe la existencia de la vida en la tierra, ya que de él recibimos el calor que calienta la superficie de la tierra, la atmósfera y los mares, poniéndolos en movimiento, evaporando el agua de los océanos para que posteriormente se precipite en los continentes.
El Sol es el responsable de la existencia de los diferentes climas. Donde abunda hay calor; donde es escaso, hay frío. Debido a su acción por medio de la fotosíntesis surge la vida vegetal y con ella las cadenas ecológicas que hacen posible la vida animal y desde luego la vida inteligente. De suerte que podemos afirmar que el Sol es él responsable de la vida del planeta Tierra, haciéndola imposible en Mercurio y Venus por el exceso de calor, e impidiéndola en Marte y los planetas exteriores por falta de él.
Al ser México un país tropical y subtropical, siempre contamos con abundancia de calor e iluminación solar, hecho que nos caracteriza con respecto a países más nórdicos como son los de Norteamérica y Europa.
Nuestros antepasados indígenas adoraron al Sol como poder soberano, aquél por el cual se vive. Le dedicaron un magnífico templo en Teotihuacan y a él se atribuía la creación del mundo. De ahí las cuatro edades de la cosmogonía mexicana: Sol de Agua, Sol de Tierra, Sol de Viento y Sol de Fuego.
En la piedra del Sol (de donde se inspira el escudo de la Universidad del Sol) los aztecas representaron la Quinta Era como la época en que floreció su imperio y al cual Antonio Caso hace referencia como los "Cien Años del Pueblo del Sol".
Por todos los conceptos aquí vertidos se adoptó el nombre de la Universidad del Sol, ya que si es nuestro país rico en recepción de energía solar, ésta debe reflejarse en un desarrollo de la energía intelectual por medio del crisol de la educación.